Millenium. Stig Larsson

Marzo 10th, 2010

Le he puesto tiempo a esto del Milenium, finito, me lo he merendado, página a página. Incluso pagué entrada por ver en el cine la primera parte. Y ¿qué? Pues nada, mucho ruido y pocas nueces.

La primera entrega, entretenida o muy entretenida. Es chocante comprobar que en un país tan helado como Suecia haya tanto hijoputa y haces hipótesis, ejemplo, ese helor continuo debe remover los bajos instintos en un vano intento por subir la temperatura pasional del sueco, no sé si lo consigue, pero lo cierto es que hay suecos de novela con muchísima mala leche. La segunda entrega se lee bien porque Lisbeth Salander es una heroína atípica con un anzuelo de acción subterránea que te engancha, no te queda más remedio que simpatizar con esa flaca listísima y más dura que el pedernal.  La tercera novela se podría haber resumido en 200 páginas, es decir, le sobran mil.

Si tecleas “Le sobran mil” en google imágenes, encuentras esto:

Ejem… a este paso yo también me pesaré así.

¿Me sobra el tiempo?

Marzo 10th, 2010


He dado un salto desde el ganchillo hacia otras texturas.

Ideas luminosas

Marzo 6th, 2010

En junio aparecieron carteles denunciando el arbolicidio que se iba a hacer en la Calle Baleares de Molinica del Señor. Si, como cuando Tita Cervera de Tyssen se encadenó a un árbol para parar la tala de Gallardón pero en cutre. A los vecinos la reivindicación les sirvió de poco porque los árboles cayeron todos (menos una palmera simbólica) y empezaron una obras interminables, bueno, no tanto, terminaron en febrero, hará quince días que dieron la última pincelada a los pasos de cebra.

Estaba deseando que se terminaran, esta calle es mi camino para el cole.. Los vecinos deben estar felices, más que nada por haber sobrevivido a diez ocho meses de excavadoras, pasarelas, polvo, ruido. Perdieron los árboles pero han ganado otros, encima nuevecitos,  plantados en una isla central con bordillo y césped artificial,  un semáforo y cincuenta y seis (56) farolas de brazo doble. Es decir, cada farola tiene dos focos, uno alto y otro bajo, lo cual hace un montante de 112 focos de luz.

La civilización y el progreso siempre se ha medido en Molinica por la densidad de coches, el número de farolas, los árboles talados en cada obra; a mayor cantidad de todo eso,  más civilización,  y sí, la calle Baleares debe ser la joya de la corona. Precisemos que la calle Baleares, a ojo de buen cubero, tendrá unos cuatrocientos metros, luego, podemos deducir que la densidad de farola por metro cuadrado es alta.

Guiados por la enorme inteligencia de los técnicos municipales las farolas, las señales de tráfico  y el mobiliario urbano están colocados en medio de las aceras. Es conocido el convenio entre el ayuntamiento y el servicio murciano de salud que promueve el paseo con obstáculos para que además de las piernas los vecinos activemos nuestros  reflejos para evitar tropezones.

Yo entiendo la necesidad municipal de dejar el pueblo hecho un pincel… pero ¿es que les regalan la energía eléctrica?

El holandés errante. Richard Wagner

Febrero 15th, 2010

 Opera en tres actos.

Senta es una zagalica que teje con sus amigas hilanderas mientras espera el regreso de su padre, marino noruego.

Casi en el umbral de casa Daland, el padre sufre un contratiempo, marejada  al principio y después encuentro con el barco fantasma de velas rojas y con su capitán. Inexplicablemente, llevado por la avaricia invita al holandés a su casa y le ofrece la mano de su hija Senta.

Ella, mientras tanto,  canta con las hilanderas y  fantasea con el propio holandés en un delirio romántico tremendamente increíble. Y no podría ser de otra manera, cuando se encuentran siente una fascinación incontrolable y le promete fidelidad eterna. ¡ Haaaaalaaaaa! Olvida la criatura, en su trastorno amatorio, que tiene un novio cazador que, lógicamente,  muestra su desacuerdo con las promesas dadas al capitán fantasma.

La cosa no podía terminar bien, Wagner no era hombre de finales felices, así que, como en cualquier comedieta americana, se monta un lío final por incomprensiones varias, que en vez de devenir en boda, remata, valga la redundancia, en el suicidio de Senta y la felicidad mortífera de la tormentosa pareja. ¡Hollohoooo¡

Como se ve el argumento es la monda… pero lo perdonamos todo al sentir el agua del mar en la cara, el salpicar de las olas, el raca raca de las ruecas, el rítmico caminar de los barcos y miedo cuando los marinos del barco fantasma se hacen presentes. Entre tanta agitación musical y argumental no hubo lugar para el aburrimiento. Entretenida, recomendable.

Dónde ocurrió todo esto? En el auditorio de Murcia, concierto 442 de la asociación Pro Música de Murcia, a cargo de la Opera Checa de Praga.

Teatro infantil

Febrero 11th, 2010

Ayer fuimos al teatro Villa de MOlina, ya se sabe, vamos dexcursión con la tortilla y el jamón, y aún no me he recuperado.

El autor, y en su nombre  los actores pidieron desde el primer momento la participación de la chiquillería en el desarrollo de la obra. Como es lógico,  los niños del público no tenían un papel ni un diálogo, se les pidió que gritasen por todo, desde el primer momento, hasta el final. Aulla que algo queda,  si respondían en un tono medio se les pedía el “más fuerte”, y ellos encantados. Puesta en marcha  la máquina participativa, excitadísimos desde el primer momento, los críos no callaron un instante. Se perdieron los diálogos, se perdió el posible mensaje, el personaje del malo puede olvidar su papel, porque lo diga como lo diga, y en la dinámica gritona del público, no se oía.

Curiosamente la obrita se llama “Reciclando Brujos” y pretende concienciar a los niños sobre el reciclaje de la basura, el consumo responsable y otros mensajes ecologistas bienpensantes. Está claro que el autor aún no ha aprendido la lección sobre la “contaminación acústica”, según parece muy de su gusto.

 

Unos que reciclan

The royal concertgebouw

Febrero 9th, 2010

 

Mariss Janson salió al escenario, se puso rígido y esperó a que el público dejase de respirar. Janine Jansen, a su izquierda, armada con su sencillo violín, un Stradivari de nada, retorcida, en espera. Una mujer indiscreta, al fondo a la izquierda dejó caer una tos nerviosa que aflojó los músculos del director a modo de reproche. Buscaba un silencio limpio. Conseguido el milagro, todos callados, quietos, en medio de tan raro evento -el silencio es ajeno a la naturaleza del murciano- Janine Jansen sacó un hilo de música de entre las fibras de su arco y las cuerdas del violín. Y fue emocionante. Jansons tiene un gesto muy elegante y preciso al dirigir, muchas veces esconde la batuta en la mano y dirige sin ella. Los directores dicen más con los ojos que con la batuta.

He decidido que Sibelius empieza formar parte de mis músicos favoritos, es relajante, tranquilo, melancólico y un punto deprimente. Lo pondré en la fila, detrás de Bach (el pensamiento, la medida y las ideas obsesivas) y Rossini (el músico de los aires alegres).

Había gran expectación ante la actuación de la concertgebouw, según algunos la mejor orquesta del mundo, tanta que el auditorio no tenía un roalico vacío. Yo no digo que sea la mejor, pero lo cierto es que cuando una orquesta no tiene violines, ni violas, ni tubas, ni siquiera timbales, y funciona como una  compleja máquina de hacer música, sin timbres,  ni grupos, como una cascada ciega,  podemos decir que es eso, una gran orquesta.

Concertgebouworquest.

 Siempre me ha parecido fascinante la facultad de algunos idiomas para hacer palabras larguísimas que reunen varios conceptos.

Sólo un muerto más. Ramiro Pinilla

Febrero 7th, 2010

Sancho Bordaberri ha escrito dieciséis novelas policíacas y no ha publicado ninguna. Tirando la toalla toma nota que en Getxo, su pueblo, hay un misterio sin resolver desde hace unos diez años. Este misterio no quedó en el olvido por  pereza policial, es que  la víctima se diluyó entre los muchos muertos de la guerra civil.

Bordaberri en su cabeza escribe mentalmente la novela y al tiempo  hace averiguaciones entre los personajes de la trama,  se transmuta en Samuel Esparta, detective privado en traje de domingo. En inquisitivas conversaciones, siempre apoyado por su ayudante Koldobike -teñida de rubio platino y con falda faja de tubo-, compitiendo literariamente  con un falangista poeta, inspirado por el maestro D. Manuel, un hacedor de planos a pasos contados y otros personajes   llegará a aclarar el intríngulis de la trama.

 Pinilla en “Verdes valles, colinas rojas” dejó abiertas algunas historias, una de ellas la muerte de uno de los gemelos Altube. Aquí está la solución. Entretenida, fácil de leer, para una tarde mortecina de invierno.

67 (sesenta y siete)

Enero 31st, 2010

Jeje, he tenido suerte, si se lleva a cabo la reforma de las jubilaciones no llegaré a los 67, me jubilaré a los 66 años y ocho meses. Algo es algo.

Para entonces habré trabajado 45 años en la enseñanza y unos cien días en la conserva. 

 

Está aún por ver que la famosa norma se apruebe.  Si los sindicatos resoplan, posiblemtne ZP se arrugue. 

Tiempo al tiempo, aunque me temo que, dada la naturaleza del personal político-sindicalístico,  todos están en el ajo, todos están de acuerdo en prolongar la vida labora, aunque no lo digan en público. Cada uno hará su papel, su paripé,  porque todos están en las cuentas y éstas, contando con los dedos,  no salen.

Aquí faltan niños que trabajen cuando se hagan mayores o sobran jubilados.

El problema no está en trabajar hasta los 66 y ocho meses si te gusta lo que haces todos los días. Cosa que podría ocurrir en muchos trabajos, el problema es que los españoles tenemos incrustado un fichero religioso informativo sobre la expulsión del paraiso y el ganarás el pan con el sudor de la frente. El trabajo no es fuente de felicidad por definición filosófica, parte de la vida gozosa, es un castigo que debes soportar de tránsito a la jubilación (de júbilo), uno quisiera, según la tradición más judeo cristiana  pasar de estudiante a jubilado con pensión completa  porque,  ¿a quién le gustan las expulsiones y los castigos divinos?

El juez Di: Tres cuentos chinos. Robert Van Gulik

Enero 31st, 2010

Molinica tiene una población china en aumento constante, población inquieta y  emprendedora. No es una fantasía, cada vez que se cierra un local por la crisis inexistente se abre una tiendecica de todo producto y mayor horario que el Corte Inglés. Esto tiene de los nervios a los comerciantes nativos, cosa comprensible ya que tienen desde antiguo vicios occidentales tales como horarios reglados, vacaciones, días de fiesta, afición por tener unas vacaciones y  la mirada atenta de hacienda, la seguridad social…. detallitos que les animan el día y las horas empresariales.

Una cosa lleva a la otra y, como sabéis,  por inercia compro muchos primeros ejemplares de colecciones baratas, por eso, porque son baratos. Los ”Tres cuentos chinos” obra de un tal Robert Van Gulik son resultado de esta neura, nunca había oído hablar de este autor, ni de su obra, pero el libro era barato.

Van Gulik no habla de oídas cuando toma al juez Di como personaje central de sus obras de misterio, intriga, asesinato y tejemanejes delictivos porque vivió muchos años en Lejano Oriente como diplomático y cobija a este personaje, el juez Di Jen Djieh (630-700 d.c, dinastía Ming),  para distraernos con historias sin sustancia al tiempo que agradables de leer, muy movidas, exóticas. No contento con la parte literaria, ilustra con imágenes esquemáticas la acción. Muy completo el holandés.

Si no hubiese leído a Agatha Cristhie, a Simenon y otros me parecería muy entretenido. Tramas detectivescas aparte, entrelineas puedes extraer algún dato sobre la cultura y las costumbres chinas antiguas, y posiblemente también de la modernas:

  • L a organización del sistema legal en China era muy estricto, jerárquico, burocrático y bien organizado, un claro punto a favor de la civilización
  • Y otra no tan bonita y edificante, la situación de las mujeres en este país era tradicionalmente muy precaria (cosa que aún perdura, sólo hay que pensar en las consecuencias de la política del hijo único en abortos y abandonos de niñas).

Si pensamos que la población actual ronda los 1.300 millones de habitantes (¡Qué exageración¡), la relegación a segundo plano de 650 millones de personas humanas femeninas implican mucha mala leche, mucho alarde de fuerza. En fin, el peligro amarillo.

Para saber más de China:

http://www.cultura-china.com/index.htm

El guardián entre el centeno. J.D. Salinger

Enero 18th, 2010

Como Dios no existe, el efecto milagrero de su sucursal (la virgencica) no ejerce y no ha atendido mi petición para “el me quede como estoy”… así que he vuelto al trabajo.

Me he vuelto una floja lectora, o es que no he encontrado algo que me enganche lo suficiente para mover la máquina, así que en tres meses he leído tres cositas: “La reina Margot” de uno de los Dumas (1500 páginas de nada); “La abadía de Nostinger” de mi muy amada Jane Austen que ha conseguido demostrarme que puede tener un suave sentido del humor y para rematar faena “El guardián entre el centeno” de un tal Salinger; obra interesante y todo eso.

No sé por qué compré este libro. Me debía sonar de algo, tanto que en casa hay dos ejemplares: ¿Lo habré comprado dos veces?

Narra la historia de un adolescente americano, sus inconsistencias, sus aficiones, la valoración de su mundo, sus amigos, conocidos, las chicas, los profes… Leer el libro es convivir con una juvenil criatura de 17 años llena de ideas cambiantes  pero capaz de querer tiernamente a una hermana pequeña y tener vocación de guardián agazapado entre el centeno para poner a salvo a otros que caminan a un abismo incierto es reconfortante.

Dando tumbos por ahí, navegando, he leído que esta novelita ha sido lectura de cabecera de significados perturbados, es decir, la tonta rebeldía adolescente del protagonista ha podido influir en la conducta asesina de otros adolescentes. ¡Cada día más tontos, sin remedio!

En este intríngulis, comentario arriba, comentario abajo, va Salinger y se muere. ¿Seré gafe?