Chinos

Julio 4th, 2009
chinos

chinos

Pensando en pintar esto. Ya veremos qué resulta.

una prueba con picasa

Julio 2nd, 2009

http://picasaweb.google.es/lh/photo/esfLV5RqVicdwIP3rMT1eQ?feat=directlink

Adiós chicos, hasta septiembre

Junio 23rd, 2009

Se acabó lo que se daba, fin de curso. Les daré su diploma, se llevarán los libros a casa y descansarán durante 83 días. Para cubrir el expediente tendrán cuadernitos de vacaciones en el intento vano de que no dejen atrás la costumbre de manejar lápices y libros.

Son muchos días de vacaciones, es verdad. Siempre he dicho, como escudo, a quien envidia mis vacaciones que la escuela de magisterio está en Espinardo abierta  a todo aspirante vocacional. Me queda el mar de papeles: boletines, actas, expedientes, memorias, claustros, consejos escolares…

Alargar el curso necesita un cambio radical en las aulas. Nos cocemos.

Echaré de menos a mis criaturas, he de reconocer que son tan raros (me cuesta poner especiales), tan expresivos, cariñosos y estresantes que nunca, y digo nunca, me he aburrido con ellos.

solan de cabras y tetera del mes de marzo

Pintando cacharros, prácticas el mes de marzo. Necesitaba practicar, la habilidad se pierde y he estado años haciendo chorraditas a lápiz y tinta. el óleo, la perspectiva y el volumen necesitan práctica.

Tablas viejas

Junio 21st, 2009
A lo bestia
A lo bestia

Años ha que tenía unas tablas de 80×120 guardadas en el fondo de la cochera, preparadas con una imprimación comepinceles de arena de Calblanque y pintura plástica. Manos a la obra y como modelo el pequeñajo de las botellas y el pomelo.

Como este cuadro me parece pequeño, y a pesar de eso excede la fuerza de mi caballete, me he comprado uno semiprofesional. Ahora faltan los soportes tamaño puerta de campo de fútbol.
El rayito de sol lo pone la ventana de mi leonera.
Es difícil pintar sobre este soporte ya que impone sus propios caminos.

No pensar

Junio 18th, 2009
oleo

oleo

En pocos momentos consigo dejar de pensar. La piscina es uno de ellos, chapoteo y cuento las vigas del techo de la cubierta, cuento las patadas o brazadas que doy y no pienso. He perdido ese refugio, han cerrado la piscina porque resulta que está mal hecha y hace agua.

Hace unos meses me quité la pereza de organizar  el roalico donde pintar y volví a ello. Botellas con pomelo.

En medio de esto he leído unos cuantos libros: “Un pequeño inconveniente” de Mark Haddon, “El juego del ángel” de Carlos Ruiz Zafón, “El club de lectura de Jane Austen” de Karen Joy Fowler y “Asesinatos S.L.” de Jack London. Una de las ventajas de dormir poco.

El mejor de todos, este último. JacK London, a pesar de su marca como autor juvenil es un excelente escritor. Un clásico es un clásico.

Tendré que estar eternamente agradecida a ZP por la ayuda recibida para dejar de fumar. A cada uno lo suyo.

Orquesta sinfónica de Viena

Junio 8th, 2009

Por fin hemos conseguido escuchar un Haynd decente. Sinfonía “El Oso”, un tercer movimiento donde aparece el animal traído en volandas por los siete contrabajos a los que respondían las mariposas y el agua de los violines.

Los dos primeros movimientos de la cuarta de Mahler son el paseo en una gran ciudad, te cruzas con multitud de melodías, variadas, como son las personas que hay en el mundo: melodías tristes, chirriantes, solemnes, disonantes, enloquecidas, calmosas, alegres, ingenuas, impetuosas… aparentemente no hay un hilo conductor, chocas tus hombros con alguno de ellos y finalmente no recuerdas a nadie.

Llegado el tercer movimiento no sabes si dejarte morir o ahondar en un sentimiento de grandiosa calma, no hay medias tintas entre la angustia y el descanso.

El cuarto movimiento, “El cuerno mágico de la juventud”, recrea la atención en tu propio ánimo y al terminar deberías levantarte con cautela para no romper el encantamiento, el silencio redondo donde termina todo, que debería quedar en la sala como un resto permanente. Cecilia y sus parientes forman un espléndido conjunto musical, dice una parte de la letra. He olvidado por qué pensé que faltaba un gran trozo de soprano.

Cuesta olvidar las convenciones y aplaudimos, alguien empezó tímidamente y en fila bien dispuesta le seguimos, tanto que nos regalaron una pizzicato polka muy vienesa.

El aplauso final despertó  del todo al  hombre que tenía delante, un durmiente cíclico que no llegó a roncar pero al que se le caía la cabeza a un ritmo de tres veces por movimiento. Es lo que tiene la música, amansa a las fieras.

Por si alguien tiene dudas, esta orquesta es una maravilla.

Estiramientos
Estiramientos

Los músicos sudan la camiseta.

Tokio Blues. Haruki Murakami.

Junio 1st, 2009
busca la relación

busca la relación

Un blues es una melodía triste. Vuelve a pasar, me engancha una novela exótica, el Japón de los años sesenta, el crecimiento personal de un muchacho que vive solo, que no echa de menos su casa y que planta, en perfecto equilibrio, cara al suicidio de su mejor amigo y sus consecuencias.

Gracia tiene la fluida escritura en tono melancólico, menor, tono blues. Bajo los ojos Murakami Japón no parece tan exótico. He descubierto que tras la máscara un japonés puede ser una persona sentimental, por contra de mis creencias, prejuicios nacidos en películas de guerra donde los “amarillos” ladran ante el enemigo, siempre americano, siempre buenísimo. 

Mientras leo, maqueto el periódico de mi cole, hago ganchillo y trabajo se acercan otras elecciones, otras más. Tengo las tripas revueltas porque es evidente que cada cual barre para su casa utilizando argumentos donde nunca se dice qué harán, cómo influirán sus iniciativas en la vida de los otros, palabras sobre el lío de los aviones, los trajes de Camps, el empleo de la niña de Chaves, el olor a rancio de la derecha, la peste a inutilidad de la izquierda. Todo a gritos, con las pausas exactas para el aplauso y el agitar de banderas.

Es curioso que esta gravísima crisis no eche  a la calle a más gente. Esta mansedumbre ilógica es discordante con la profundidad de la  crisis, o mienten la estadísticas o algo le ponen al agua que nos mantiene adormilados. Lo del agua es pura metáfora, nos aplican lo que ya sabían los romanos, pan y circo, subsidio, fútbol y telecinco.

El Barça gana la liga y la gente pierde el sentido del ridículo, se ponen el disfraz del equipo, la bufanda  y van así al trabajo. No hacen daño a nadie pero siento vergüenza ajena por quien se complace en el rebaño.

La piscina se hunde. En tres años de uso se demuestra que sus pies están huecos y hay que cerrarla para parchearla. Chapuceros. Tengo que inventar algo para hacer deporte además de subir las escaleras de mi casa.

Posiblemente no iré a votar, con su pan se lo coman, nunca iré al fútbol, si tengo suerte y la chapuza tiene remedio sí volveré a la piscina.

Cena en restaurante Maruja

Mayo 23rd, 2009

Porque la chapuza existe hemos  celebrado el cierre de la temporada de baños a final de mayo. El restaurante Maruja admite que te lleves tu propia comida. La gerencia dispone mesas, cervezas, cubiertos, platos, manteles, patatas cocidas y conejo frito y un jardín oculto tras una tapia. Si quieres comer algo más tú te lo llevas.

En tiempos de crisis,  sobre la mesa hubo, huevos rellenos, tortilla rellena de tres pisos, empanadas, queso, fiambre, marineras, hueva, almendras, ensalada murciana, rollitos de salmón, pan, pastel de chocolate de Mª Jesús, tortada de Eloy, brazo del gitano, galletas de coco, café de puchero y enormes cantidades de alcoholes.

Cada uno de los comensales calculó que debía llevar quince raciones, mínimo, de su parte. En fin, un disparate de comida. Nos reímos un rato.

Le hicimos una camiseta  y un diploma al maestro: un tipo genial.

La parte del muerto. Yasmina Khadra

Mayo 21st, 2009

Literatura exótica. Es exótico todo lo que hay más allá de Alguazas.

Compré este libro, edición de bolsillo baratita, llevado por el exotismo del nombre de la autora, mujer que no lo es. Esconde este seudónimo a Mohamed Moulesshoul, argelino por más señas.

Una novela negra, muy negra, y muy entretenida. Enredos de trama aparte, que son interesantes, envidio la soltura, la gracia y la agilidad del lenguaje de este libro. No conozco nada de Argelia. En COU leí en francés “La peste” de Albert Camus, transcurre en Argelia, pero no ves nada del país, al menos no recuerdo ni un detalle, posiblemente cosas de la obligación estudiantil. Debería leer la traducción de La Peste para resolver este trauma infantil.

Este dibujito apareció buscando una imagen, tecleando “La parte del muerto”, cosas de Google. Los pájaros me parecen fascinantes, dibujar pájaros un lujo.

 

Un pájaro muerto de Luis M. Cuaresma.

 

Vida social

Mayo 19th, 2009
Esto es un dibujo para colorear de una página infantil.

Esto es un dibujo para colorear de una página infantil.

Tomando tiempo el domingo fui al cole para fotocopiar exámenes. Antes compramos los periódicos del día y allí estaba la noticia de la muerte de Antonio Campillo. Sus fascinantes esculturas se han quedado sin padre y yo sentí por ellas desazón y disgusto. No somos eternos. Si Campillo cadáver fuera capaz de sentir mi presencia, por pura admiración, habría ido a su entierro.

En medio del principio y el fin hay muchos actos en la vida en lo que abres tu espacio para recibir la compañía de otros. Somos seres sociales. Algunos más que otros.

Las personas de vida social intensa rellenan su calendario, según que momento de la vida, de múltiples comuniones, bautizos, bodas, cenas de hermandad… y entierros.

Por cosa de la edad, de un tiempo a esta parte me invitan continuamente a los tanatorios. A cualquier hora te llaman para decirte que se ha muerto la madre, el padre, el tío de alguien. Y no sé qué hacer. No tengo ánimo para tanto acto social.

Curiosa costumbre la invitación a ciegas para ir en manada a entierros de gentes que conoces sólo por referencia lejana: parientes de uno que trabaja contigo, que comparte tus aficiones, que vive en tu calle. Nunca has comido con el muerto, jamás has pisado su casa, no te ha invitado a su boda, al bautizo de sus hijos, ni sabes qué opina sobre el clima de ese día, cuál es su equipo favorito, a quién vota, ni si prefería a hombres, mujeres o muebles para depositar sus afectos. Jamás lo echarás de menos porque no forma parte de tu vida, y menos aún a partir de ahora. Ni siquiera has hecho esas cosas con la persona que te convoca, ni con el huérfano. Pero siempre sale el espontáneo que te llama para decirte, se ha muerto tal, nos vemos en el tanatorio.

- ¿Y yo que le voy a hacer? ¿lo puedo resucitar? -le diría.

Es más, esto nunca pasa, nunca,  si la celebración es más festiva. Que levante la mano quien ha sido invitado a una boda  así, por las bravas, porque resulta que trabajas con el hijo del protagonista, sí, ese al que le cuesta darte los buenos días.

En esto, los murcianos no cambian, han expulsado de su casa los cadáveres hacia los tanatorios, han abandonado el negro luto, han dejado de rezar toda la noche en incómodas sillas, pero siguen pensando que hay que despedir en procesión (mientras más gente mejor)  a uno que ya no puede sentir la compañía.