Mermeladas

Abril 16th, 2014

Carezco de afición por los dulces. Un plátano con pan me parece exquisito y suficiente para matar el gusanillo goloso. A pesar de eso aquí están dos  recetas experimentales de mermelada.

Elena y servidora fuimos al mercado. No teníamos intención de comprar mucha cosa pero nos llevamos el carrito por si acaso. El resultado del por si acaso fueron unos kilos de manzanas y naranjas y una kilo de fresas. Las compré porque olían muy bien.

Estuvimos torpes, después de poner las fresas sobre todo lo demás con cuidado, al echar el carrito al coche olvidamos que estaban allí y les pasaron por encima naranjas y manzanas y quedaron ligeramente espachurradas.

Solución: una mermelada de fresa.

Medio Kilo de fresas y 200 gr de azúcar moreno. Tras cuarenta minutos de cocción a fuego flojo y mareado, echando, eso sí, las fresas enteras, obtienes una preciosa mermelada.

La cosa no podía quedar ahí, y ya que funciona con fresas, ¿por qué no habría de hacerlo con tomates cherrys?

Las proporciones son las misas: medio kilo de tomates cherrys escaldados -los pellejos quedan fatal en las mermelada y además impiden que el azúcar haga su trabajo- y 200 gr de azúcar moreno.

No se tapa mientras se cocina, la idea es evaporar el máximo de agua y concentrar sabores.

 

Cookies de Carmen

Abril 6th, 2014

Estudiar inglés tiene sus consecuencias  y no todas lingüísticas, aunque estas se aprecian con la lengua.

Carmen tiene una amiga que viajó a Escocia, cosas de Comenius, y se trajo la receta de cookies de una colega escocesa. Curiosamente no llevan mantequilla, cosa extraña.

¿Qué necesitas?

  • 125 gr de margarina  con sal.
  • 125 gr de azúcar moreno.
  • 225 gr de harina.
  • Un huevo batido. Sí, antes de echarlo lo cascas y lo bates.
  • Una pizca de canela.
  • Un poquico de vainilla.
  • Tropezones de chocolate, nueces o pasas: 125 gr.

¿Cómo lo haces?

Enciende el horno y ponlo a 170º si turbo y a 190º si es un horno normal.

Bates la margarina con el azúcar. Para hacer esto deja el margarina fuera del frigo para blandear la margarina. Añade poco a poco el huevo batido y conseguirás una pomada dulce. Es el momento de las especias. La primera vez que hice estas galletas les puse una cucharadita de postre de canela de la marca Carmencita, una canela espectacular que transformó las cookies en otra cosa, incluso picaban… nos las comimos, faltaría más.

Añade el harina tamizada, poco a poco y la masa toma consistencia, pero está muy pegajosa. Al final pones los tropezones  apartando una pequeña cantidad para pincharlos en las galletas.

Unta la bandeja del horno con un poco de margarina y una lluvia de harina.

Con una cuchara de postre coloca montoncitos de la masa sobre la bandeja, no deben estar muy juntos porque con el calor del horno se ensanchan. Pincha sobre cada galleta dos o tres tropezones.

Entre doce o quince minutos en el horno y ya están. Puede parecer que están poco hechas pero les pasa como a las almendras fritas, siguen cocinándose fuera del horno.

Se pueden comer calientes, pero te quemarás.

Ayer no pude evitar la tentación de comprar unas fresas en el mercado. Las compré más por el olor que por el apetito de comer fresas, así que esta mañana, para evitar que se estropearan las he transformado en mermelada.

 

 

 

Pudin de monas

Febrero 23rd, 2014

 

Zapeando llegué al Canal Cocina. Allí los Hermanos Panaderos explicaban cómo hacer un pudin de manzana, receta que me vuelve a gustar por eso de  que es un dulce poco dulce.

No sé qué pasó, pero se me pasó un ingrediente básico, o la cantidad de un ingrediente básico: harina. ¿Cuánta? ¿ De qué calidad?  Investigo. Los Hermanos Panaderos se resisten, y su pudin más. Imposible dar con la receta.

A falta de pan buenas son tortas, así que veo un par de recetas de pudin y, dicho y hecho, ¡ He aquí el pudin de monas¡

INGREDIENTES:

  • Medio litro de leche entera.
  • 5 huevos de gallina.
  • 250 gr de azúcar.
  • Ralladura de una naranja.
  • 50 gr de pasas.
  • Chorretón de güisqui.
  • Una mona de Pascua murciana, sin huevo duro.
  • Vainilla.
  • Canela.
  • Corteza de limón, evitando la parte blanca que lo pone todo amargo.

MANOS A LA OBRA

Calienta el horno a 200 grados poniendo la bandeja con el fondo cubierto de agua. Baña la pasas dentro del güisqui.

Caramelo

En una sartén calienta los  50 gr del azúcar con un par de cucharadas de agua. Déjalo hervir con paciencia, llegará un momento en que el agua se evapora y el azúcar se dorará. Vierte el caramelo en el molde, repártelo sin quemarte -el caramelo es tan quemante como el aceite o más- y déjalo enfriar: el caramelo se endurece.

Masa

Pon la mitad de la leche en un cazo, la canela, la corteza de limón y la vainilla. Déjalo hervir un rato. Dale vueltas y vueltas, tendrás un jarabe perfumado y, como jarabe, muy dulce.

Quita la corteza a la mona y hazla trocitos. En un bol  échale encima el jarabe caliente y colado. Añade la leche fría y los cinco huevos. Bate con energía con las varillas. Finalmente echa las pasas, después de sacarlas del güisqui. No te recomiendo que te lo bebas porque estará un poco turbio.

Viértelo en el molde caramelizado.

Ya está, casi. Ahora falta bañarlo con María,  en la bandeja del horno y  durante 45 minutos. Puede que se tueste demasiado por encima, si es así, protégelo con un trozo de papel aluminio. Ahora es cuando veo la ralladura de naranja en el poyo de la cocina y recuerdo aquel dramático día en que mi madre hizo rollos de naranja y olvidó el azúcar.

45 minutos después comprueba que está cuajado con un pincho, si sale seco y caliente, está hecho. Déjalo enfriar. Horas después lo desmoldas y lo colocas en una fuente, plato o similar.

Está muy, muy dulce, quizá porque el pudin está pensado para aprovechar el pan duro, que no está dulce. La próxima vez mermaré el azúcar.

Es una bomba de calorías.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La sinfónica de Murcia nos “alegra” la tarde

Febrero 9th, 2014

Escribo poco, por no decir nada, pero sigo escuchando música. Hace poco, sin ir más lejos, la Patética de Tchaicovsky  y algo más en el Víctor Villegas. Promúsica de Murcia.

Los niños me tienen querencia en los espectáculos y los restaurantes. En esos lugares, si hay un niño, termina en mis cercanías. Me tocaron dos del género niños bueninos, acompañados de su señora madre,  se portaron de maravilla, ayudó que la mamá decidiese subir al palo más alto del gallinero cuando los críos entraron en trance “rabo lagartija”. Promúsica, en su campaña de difusión de la música invita a colegios, institutos… acompañados de los correspondientes profesores y las más de las veces termino pensando eso de “margaritas para los cerdos”.

La primera parte del concierto fue  muy intensa. Miguel Murani, pianista totanero se trabajó una pieza de Grieg inconexa y desconcertante. Sonaron bien, hasta el extremo que silencio de más de tres segundos algunos rompen a aplaudir, estallan mil chsssttt para que se callen y se oye por el fondo: “Oye, que lo han hecho muy bien”. No me reí fuerte porque hubiera quedado como una paleta entre el geriátrico de Promúsica -son estirados como gomas del pelo-, pero el hombre tenía razón y mucha gracia en su comentario.

La Sinfónica soltó con la Patética todo lo que saben, que es mucho. Sonó intensa, completa, redonda, una máquina bien engrasada gracias al ungüento de seda que le pone Virginia Martínez empapado en un paño de paciencia, insistencia y cariño. La sección de viento metal, un punto pasada de decibelios. Son los reyes del mambo, y cuando pueden y les toca, no se cortan ni un pelo. Yo creo que estos hombres, hablo de trompetas y trombones, piensan, “somos cinco, pocos pero buenos, venga caña, a todo trapo”. En su inconsciencia son capaces de comerse a la orquesta entera.

Lo de la Patética fue de remover las entretelas, cortar la respiración y llorar a moco tendido. Y, es que yo lloro con algunas músicas, incontrolablemente, vamos, sin control y ahora sin vergüenza. Ya me gustaría resolver este problema psicológico musical que tengo y que es un incordio con algunas melodías que tengo que cantar.

El llanto tiene valor terapéutico, ensancha los pulmones, limpia la nariz, pone en marcha todo el mecanismo respiratorio, deshace nudos emocionales, descarga la cabeza. Vamos, que te quedas como dios.

Yo no haría talleres de risoterapia, que son una tontería extrema, haría talleres de llantoterapia. Me parece que el efecto es más completo desde el punto de vista físico  y tal como está el patio, socialmente más adecuados.

Aburrimiento escolar

Febrero 1st, 2014

¿ Hay niños aburridos hasta el tuétano en los colegios?

La escuela es como ese  cajón grande  de la cocina   lleno de mil cachivaches. Muchos de  están en el cajón correcto: colador, abrelatas, sacacorchos, pinchos morunos, raseras, paletas, un cacho de hilo, tapones… Intentas mantenerlo en orden pero un día, ¡Lechugas!,  ¿Qué hacen aquí estos calcetines?

Hay niños que son ese par de calcetines. No están en su sitio. Si además,   en vez de ser un resistente par de calcetines, son unas delicadas medias de seda…. no solo están fuera de lugar, es que corren el peligro de recoger manchas, girones y carreras… un destrozo.

Hoy tengo un día metafórico.

Arroz con leche

Enero 26th, 2014

Me gustan los dulces poco dulces. Siguiendo este principio he compuesto mi propia receta de arroz con leche,  mi dulce favorito. Anoto aquí la receta porque pienso repetirla. Llevo años consultando en el blog mi propia receta del pavo relleno. La receta manuscrita nunca la puse en la libreta ad hoc que tengo.

Ingredientes:

  • Un litro de agua, aquí agua mineral, así evitamos arroz al aroma de cloro.
  • Cinco puñados de arroz.
  • Cinco cucharadas soperas de azúcar.
  • La corteza de un limón o una naranja, o ambas.
  • Un palo de canela.
  • Canela en polvo.

Trabajos:

Pones el agua en un perol -jeje, palabro en desuso- , las cortezas y el palo de canela y esperas pacientemente a que hierva. Cuando burbujee con fuerza le añades el arroz y lo dejas ahí, castigado durante diez minutos. Le das una vuelta de vez en cuando con una cuchara de madera o de plástico. El arroz suelta almidón, componente pegajoso que tiene muchas utilidades, entre otras agarrarse al fondo de la olla y fastidiar la receta.

Pones la leche en el microondas o en un cazo  para que se caliente. Nunca he puesto directamente la leche en el tetrabrik dentro del microondas, igual es una experiencia explosiva, así que usad, por dios, un recipiente adecuado.

Diez minutos más tarde -una lavadora tendida, una mancha borrada de mi chaqueta favorita- colamos el arroz y lo volvemos a poner en el perol. Reservamos el agua de hervir, que sirve para otras cosas. Le añadimos la leche caliente y ahora sí, moviendo continuamente lo damos diez minutos más de fuego y mareo. Si el almidón se pega, mezclado con leche es adherente y apestoso. La mezcla se espesa a fuego bajo. La teoría dice que el arroz se cocina en veinte minutos, pero aún no has terminado porque aún no le has puesto el azúcar. Casi has terminado.

Sigue dándole vueltas hasta que te aburras. A más cocción, más cremoso quedará.

Espera, no te lo comas en la olla, caliente te escaldará la lengua. Ponlo en boles, fuentes, platos… depende de tu vajilla y échale una rociada generosa de canela en polvo, refuerza el aroma y además dicen las malas lenguas que es sicalíptica.

El agua cargada de almidón que reservé ha servido  para poner tieso este tapete  de ganchillo pero también podría servir para enderezar  los cuellos de tus camisas, los calcetines, las sábanas… así, a la antigua, como los ponían nuestras abuelas.

Sumerges la tela en ese agua densa,  le das forma y lo dejas secar. El resultado es leñoso.

 

 

Escuchando la radio a falta de otra cosa mejor que hacer

Agosto 23rd, 2013

Si habitualmente duermes poco, en agosto aún menos. Una duerme porque está rendida, por pura necesidad. Me levanto a las siete y además de desayunar escucho la radio.

Nada de FM porque solo da música “moderna”  y no la entiendo. Ya sé que existe Radio Clásica, pero da pena escucharla en mi transistor.

Así que a esa hora tocan noticias, todos los escuchantes ahí, abiertos de orejas, esperando a ver qué ha pasado por el mundo.  Os lo resumo brevemente:  Gibraltar, la continuación de la sinvergonzonería Bárcenas y  los ERES andaluces, el tremendo accidente, incendios forestales y algún tiroteo. La buena noticia es que ha subido la Bolsa y ha bajado la prima de riesgo. La bolsa es incomprensible. Que suba la Bolsa es buena noticia para el que tiene sus perras invertidas en acciones, cosa que no es mi caso ya que perras no tengo, tengo a Godi que es  perro  y ni siquiera es mío ya que vive en casa de prestado. Que baje la  prima de riesgo significa que si antes nos costaba mucho encontrar dinero prestado para que funcione el país, ahora nos cuesta menos, luego es más fácil tener dinero prestado. Esta buena noticia tiene un componente oculto -intencionadamente-,  siempre se les olvida decir que el dinero prestado hay que devolverlo, luego, no es tan buena noticia.

Por razones tecnológicas escucho más Radio Nacional que la SER. Tengo un transistor que le tiene querencia  a la radio oficial del régimen, desprecia ligeramente a la SER -se escucha dependiendo del lugar de la casa donde la coloques- y es claramente anticlerical porque ni de coña pillas la COPE. No es culpa de las emisoras, es que mi transistor tiene más de diez años, es uno de los pocos electrodomésticos que ha escapado a eso de la obsolescencia programada. Aún funciona pero…

La radio te acompaña y sobre todo te va cantando las horas haciendo posible organizar el tiempo matutino mientras cabilas sobre lo mal que está el mundo y haces limpieza general. La limpieza general es mucho más estresante en silencio absoluto.

La noticias toma cariz distinto si escuchas radio Nacional o la SER. ¿Estas dos emisoras viven en el mismo país? Ya sé que esto me lo he preguntado otras veces. Algo parecido pasa con los periódicos: la vida es distinta según te la cuente “El mundo”, “El País” o “La Verdad”. A las noticias hay que sumar los tertulianos, que son señores que viven de opinar y dado su cariz creo que están en la nómina de los partidos políticos y los sindicatos. Si no les pagan en B, lo hacen con prebendas, oportunidad de noticia  y copichuelas.

La noticia de  Gibraltar se digiere pensando en inglés  con acento “andalú”: muy respetable pero un poco “Moranco”. Vamos, humor basto que, en estado de burricie te provoca risa, pero que en estado de normal raciocinio -iba a poner racionamiento, no sé en qué estaré pensando- te hace sordo selectivo y te lleva a pasar del tema. Y volviendo a las radios,  sus opiniones y sus noticias,  para  Radio Nacional el ministro lo está haciendo de maravilla ya que  defiende los intereses de los pescadores, la hacienda pública -los gibraltareños tienden al choriceo impositivo- e incluso la salud de los nacionales ya que impide la entrada de tabaco. La SER te explica que el ministro en su natural torpeza -cualquiera del PP es torpe y corrupto- no  ha tenido en cuenta el puteo diario que sufren los siete mil españoles que trabajan en Gibraltar y los intereses de los trabajadores – los sindicatos y el PSOE son santos de su devoción- deben estar por encima de cualquier bloque de cemento, red de pescador o impuesto no cobrado  y porque llegar al trabajo sin esfuerzo es un derecho humano. ¿Quién tiene razón? En el medio de todo hay alguno que te da en los morros con la idea de que todo sigue siendo culpa de Zapatero y por ende de Moratinos que les dio dos tazas de Red Bull a los Llanitos cuando se sentó a negociar en igualdad de condiciones, como si fueran una nación entera.

Una sugerencia para la sobra de tiempo en agosto y si además os gusta el ganchillo podéis hacer como estas polacas, un vestido veraniego para la máquina del tren.

 

 

 

 

Un año después

Agosto 4th, 2013

Ha estado un año en el estudio esperando que diera el último toque. He aprovechado para estrenar el regalo que me hicieron mis alumnos, un combinado de pinceles estupendos.

 

Unas botellas de vino y güisqui, la copa de Lario, dos botellas de agua (Solán de Cabras), una tetera de la Cartuja con su taza y una tetera metálica y su azucarero, naranjitas y limones -Achupé, achupé.

He hecho los retoques de memoria, tiré las frutas en febrero, ya acartonadas.

Godar, alias Godi

Agosto 1st, 2013

Godar, alias Godi, alias Godofredo, alias Chuspi.

Aunque parezca el bicho peludo de una película antigua de Spielberg, realmente es un perro, incluso ladra. Llevo días intentando, por eso de la alianza de civilizaciones,  enseñarle a hablar pero se resiste.

Ahora bien tiene ya un vocabulario básico: vamos a la calle, la pelota, ¿quieres unas bolas?, vamos, sube (al sofá).

Asombra el sentido del tiempo que tiene, a partir de las siete y media se le ve un poco inquieto, a las ocho, me ronda… si nos acercamos a las nueve y no me muevo es la hora de la exigencia:  necesita, quiere, desea, exige salir a la calle, al parque, a perseguir su pelota.

Su vida, además de las bolas,  gira alrededor de “la pelota” que desata nervios, ladridos, piruetas… todo por la pelota.

 

 

Una de libros

Julio 27th, 2013

Tengo la costumbre, buena, de leer en la cama, a diario. Es mi dormidina.

Coloco aquí lo  último leído,  de mejor a peor, no es mucho en seis meses pero he de reconocer que leer contra el sueño tiene su mérito.

No se debe considerar mi orden una crítica seria. Posiblemente el libro mejor escrito es el de Álvaro Pombo, pero está el último porque es un tostón, o a mi me lo parece.

Mi valoración es espacio temporal y se basa  en el número de páginas que soy capaz de leer sin dormirme. A más páginas, mayor calidad del libro según mi criterio.

Los sinsabores del verdadero policía. Roberto Bolaño.

Bolaño es  para mí como Ramiro Pinilla. Soy fan absoluta. Me duele cuando leo un libro de Bolaño, pienso que ha tenido el mal gusto de morirse y, lógicamente, llegará un momento en que lo habré leído todo.

Mi amor desgraciado. Lola López Mondéjar.

Paisana sorprendente. De todos los “molineros” que escriben -son muchos-, la mejor. La he visto,  desde lejos,  publicar un libro tras otro y solo había leído el primero, un libro  ligeramente autobiográfico sobre su/ la juventud, época en la que tangencialmente coincidimos en algunos lugares, motivo suficiente para buscar entre líneas cómo había vivido ella aquello. La primera lectura no puso la semilla, no había encontrado su estilo, interés suficiente  para seguirla pero no para leerla. Saqué éste de la biblioteca S.G.A, deambulando entre pasillos a la espera de que un libro gritase “llévame”  y compruebo su feliz madurez.

El terror. Dan Simmons.

Biblioteca S.G.A. Impresionante novela de aventuras, casi tan asfixiante como el Arthur Gordon Pym de Edgar Alan Poe. El frio es muy malo y las personas humanas muy resistentes.

El abuelo que saltó por la ventana y se largó. Jonas Jonasson

Biblioteca. Entretenida, simpática, fuera de la tendencia al thiller de los suecos, noruegos, finlandeses… empeñados en demostrarnos que la vida en sus países está plagada de malas personas.

La soledad de Charles Dickens. Dan Simmons

Una compra de rebajas. Entretenida, demasiado larga.

Virginia o el interior del mundo. Álvaro Pombo.

Uffff. Muy bien escrita. Insustancial, como la vida de la señorita protagonista.

El secreto de las cosas perdidas. Sheridan Hay.

Para leer en la playa y después perderla.

El mal de Portnoy. Philip Roth.

El humor americano no es lo mío. Le reconozco la espesa retranca judeo americana pero…

 Vidas de los animales de circo. Chistopher Bram

No sé por qué gasté cinco euros en esta novela.